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El día de la kermés

October 15, 2012

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Los niños de Cuenca. Nacho Frutos.

El día de la kermés.

Por @Pliniux

“Por fin había llegado el día de la kermés. Toño, muy emocionado, despertó pronto, tomó su leche y se fue temprano a la escuela.

Por primera vez su mamá había tenido dinero para darle; como nunca, él iba a poder comprar solo lo que quisiera.

Diez pesos era toda una fortuna para Toño. Se subió a todos los juegos, se compró un pambazo y un sidral.

Pero lo que más esperaba era el momento de las bodas. Quería que le tocara con Nedy. Era una niña muy guapa. Tenía el pelo castaño, la piel blanca y ojos cafés. Pero era inalcanzable.
Toño, en cambio, era flaco, un tanto desgarbado. A veces pensaba que Nedy ni siquiera lo veía.

No le tocó ella. Lo casaron con Paty. A Nedy la casaron con Paco que era buenísimo para el fútbol. Toño los miraba desde lejos.

Pronto encontró otra ilusión: unos jarritos de barro para su mamá. Los compró con gran emoción. ¡Iba a ser una gran sorpresa!

Cuando llegó a su casa y los quiso sacar de la mochila, había ocurrido una tragedia: los jarritos se habían roto.
Durante la noche, le pidió a Dios, con toda su fe, que los arreglara. Se levantó y fue muy seguro a la mochila. Seguían rotos.”

Este cuento ya fue editado.
El texto original fue enviado a través de twitter bajo el HT #10alas10 como ejercicio de la corriente neorrealista, atendiendo al Minicurso de Historia y Práctica del Cuento Hispanoamericano, documentado en este blog. La lección teórica puede consultarse bajo el título Minicurso de Cuento 10. Neorrealismo.

Análisis:

El cuento trata aparentemente, sobre el enamoramiento infantil. Luego descubrimos que Toño a su corta edad, ya ha aprendido a resignarse cuando las cosas no son como él las esperaría, y filosóficamente, mejor prefiere concentrar su atención en otra cosa. Para consolarse por no haberse “casado” con Nedy, se enfoca en los jarritos para su mamá. El amor materno sigue siendo un refugio seguro para Toño, a diferencia del “amor” de pareja, no lo ha desilusionado. Extraordinaria percepción para un niño pequeño. Sigue siendo inocente, pero ya ha aprendido que regularmente, las mujeres bonitas están fuera del alcance de los hombres poco atractivos. Pero hay otra cosa que Toño aún conserva intacta: la fe. Él cree en Dios y en los milagros. Pronto aprenderá que Dios no interviene para resolver nuestras tragedias. Ni tratándose de una tan fácil de resolver para Él, como la rotura de unos jarritos de barro. De forma sencilla, Plinio retrata un instante en que la ingenuidad infantil sufre un golpe y acaba por perderse.

Tallereo.

Texto original:

“Por fin había llegado el día de la kermés. Toño estaba muy emocionado.

Se despertó pronto, se tomó su leche y se fue temprano a la escuela.

Su mamá le había dado dinero y era la primera vez que él iba a comprar solo lo que quisiera.

Díez* pesos era toda una fortuna para Toño. Se subió a todos los juegos, se compró un pambazo y un sidral.

Pero lo que más esperaba era el momento de las bodas. Quería que le tocara con Nedy. Era una niña muy guapa. Tenía el pelo castaño, la piel blanca y ojos cafés. Pero era inalcanzable.
Toño, en cambio, era flaco, un tanto desgarbado. A veces pensaba que Nedy ni siquiera lo veía.

No le tocó ella. Lo casaron con Paty. A Nedy la casaron con Paco que era buenísimo para el fútbol. Toño los miraba desde lejos.

Pronto encontró otra ilusión: unos jarritos de barro para su mamá. Los compró con gran emoción. ¡Iba a ser una gran sorpresa!

Cuando llegó a su casa y los quiso sacar de la mochila, había ocurrido una tragedia: los jarritos se habían roto.
Durante la noche, le pidió a Dios, con toda su fe, que los arreglara. Se levantó y fue muy seguro a la mochila. Seguían rotos.”

*Diez.

Una de las reglas flexibles de #10alas10 es permitir una extensión en el número de tweets (11, sea prólogo, epílogo u otro párrafo) cuando realmente el cuento lo necesite para desarrollarse bien. Pero aquí no hacían falta once tweets. El primero y el segundo pueden fundirse en uno limpiamente. Dejo el número y el HT para contar los caracteres:

“Por fin había llegado el día de la kermés. Toño, muy emocionado, despertó pronto, tomó su leche y se fue temprano a la escuela.
1
#10alas10”

En el tercer párrafo, ya que hablamos de personajes en la pobreza, sería conveniente aclarar que el que la madre diera dinero a Toño para gastar en la kermesse era un hecho extraordinario. No necesita aclarar porqué. Solo mencionarlo. Lo reescribiría así:

“Por primera vez su mamá había tenido dinero para darle; como nunca, él iba a poder comprar solo lo que quisiera.”

Si fuera a añadir un tweet extra, sería para acercarme más lentamente al desenlace. O bien, para que Toño hiciera una reflexión abstracta sobre la inexistencia de los milagros. Pero se colige todo al leer, así que está bien en diez tweets. Decisión de Plinio si desea pulir más su cuento.

Felicidades por haber aprehendido en un instante, dos sucesos trascendentales en la vida del ser humano: la desilusión amorosa y la pérdida de la fe.

Gracias por leer.

@yuriikko.

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