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¿Cómo se tallerea un cuento?

September 12, 2012

Dicen que un mago nunca revela sus secretos. Que un pintor nunca muestra al público los bocetos, solo la pintura terminada. Que un escritor jamás publica borradores, sino la obra ya editada.

Tienen razón; no debe perderse la magia. Pero con fines ilustrativos y didácticos, los participantes del Minicurso de Historia y Práctica del Cuento Hispanoamericano a través de twitter, mostramos nuestros borradores.

Esta es una muestra de lo que se conoce como “tallereo”: la labor de pulir un cuento.

Para cada cuento y escritor por separado, doy algunas sugerencias y consejos, y donde sea menester corregir ortografía, puntuación, sintaxis y tiempos verbales, lo hago, más la edición.

Cabe aclarar que la dinámica que usamos en el curso para presentar nuestros ejercicios prácticos a través de la red social twitter, consiste en enviar el cuento creado a partir del estudio teórico de la corriente literaria en turno, en diez tweets seriados y numerados bajo el HT #10alas10, los miércoles a las diez de la noche, hora del centro de México.

En esta ocasión presentamos el tallereo de los cuentos que surgieron tras el estudio teórico del realismo mágico literario.

Primero, el de @Alexia_dsegura, los párrafos numerados tal como los escribió, seguido de los mismos párrafos corregidos y editados. Abajo explicaré el porqué de las modificaciones. Dejo la numeración y el HT para demostrar que la misma idea, redactada más limpiamente, cabe perfectamente en el número de caracteres disponibles, sin sacrificar la puntuación.

1El trabajo me absorbía, la fiebre no bajaba. Cansada me recosté para reposar las angustias que me devoraban, caí en sueño profundo#10alas10

La fiebre no bajaba. Aún así había trabajado. Exhausta, me recosté a reposar las angustias que me devoraban. Caí en hondo sueño.
1
#10alas10

2Fue entonces que mi alma se desprendió del cuerpo físico. Cual bruma me eleve, me alejé de mi realidad y me dirigí a un bosque #10las10

Entonces mi alma se despidió de mi cuerpo dormido. Hecha bruma, me elevé, alejándome de la realidad. Me vi yendo a un bosque.
2
#10las10

3 Reconocí aquella cabaña abandonada, en mis manos una navaja ensangrentada. Sabía a donde iba, era una de mis vidas pasadas #10las10

Yendo a mi cabaña abandonada. La reconocí; en mi mano vi la navaja ensangrentada. Sabía a donde iba. A una de mis vidas pasadas.
3
#10las10

4Un vestido de satín negro desgarrado, lágrimas con rímel en mis mejillas. Me perseguían los fantasmas de mi pasado, había que pagar#10las10

Iba vestida de satín negro, desgarrado. Una lágrima negra en la mejilla.
Pasado, vienes por mí, cruel fantasma, hay que pagarte.
4
#10las10

5 La vereda oculta mostraba el camino de regreso al temor, a mi paso pequeños niños traslúcidos mostraban el camino. No quiero ir #10las10

La vereda oculta mostraba el camino de regreso al temor. A mi paso pequeños niños translúcidos mostraban el camino. ¡No quiero ir!
5
#10las10

6 Un paraje abierto color rojo mostró el horror, tumbas por doquier. Avanzaba flotando entre ellas, aquellos eran mis no hijos #10las10

Un paraje abierto coloreado de rojo mostraba el horror: tumbas por doquier. Iba flotando entre los sepulcros de mis no hijos.
6
#10las10

7 En mi espalda una maleta traía el cuerpo del delito. Aquel recién nacido que no debió de vivir, al frente un hueco para él #10las10

A la espalda me pesaba un bulto: traía el cuerpo del pecado. Mi recién nacido, que no debió de vivir. Enfrente, el hueco para él.
7
#10las10

8 arroje el cuerpo y de el se desprendió una escénica que se elevó a los cielos. Guarde la navaja y me Levante de aquel sembradío #10las10

Arrojé el cuerpecillo; de él salió una esencia que elevóse a los cielos. Guardé la navaja y me levanté de mi sembradío de niños.
8
#10las10

9 lo que más me impresionó fue el aroma a fresas reciente que brotaban de sus pequeños cuerpos, eran de rojo
intenso… Rojo dolor #10las10

Lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes de los niños-semillas que no germinarían. El rojo dolor nonato, huele.
9
#10las10

10 Mi alma emprendió el viaje de regreso a mi cuerpo actual. Un suspiro me trajo a la vida y limpie la lágrima de mi rostro. #10las10

Mi alma viajó de regreso a mi cuerpo actual. Un suspiro me insufló de vida. Limpié una lágrima de mi rostro. Era roja, no negra.
10
#10las10

Remate:A vivir la vida, pagaré las penas en la otra. De nuevo al hospital a realizar otro aborto. La paga es buena pero el precio…#10las10

Remate: ¡A vivir la vida! pagaré las penas en la otra. De nuevo al hospital; otro aborto. La paga es buena, pero el precio…
#10las10

Comentarios:
Primero, observo con gusto que para escribir el #10alas10, Alexia ya no se comió la letra “u” en todo aquello que lleva “qu”. Los lectores lo agradecemos mucho.

Ahora sólo falta poner más cuidado en los acentos y en los puntos finales, calculando mejor el número de caracteres para no tener que sacrificar espacios y puntos.
Pero algo muy importante es que en esta ocasión la sintaxis mejoró bastante. Las frases están mejor estructuradas y ordenadas, con el resultado esperado: son mucho más comprensibles. Es un gran avance, ¡felicidades! me da mucha alegría. Solo los fragmentos 7 y 8 se enredan un poquito. Pero en general, mejor.
Este avance nos permite empezar a pulir las frases para que sean más estéticas. Con buena sintaxis, Alexia puede dar un paso más. Dejar atrás las frases de uso muy común, para crear las suyas propias. Por ejemplo, llamo la atención (de todos) sobre el uso de “cual” para hacer una metáfora. Como en esta frase: “cual bruma me elevé” Ese recurso, “cual” pertenece a la poesía popular, generalmente seguida de una inversión del orden sintáctico… y aunque no es incorrecto, en prosa (en la buena prosa) difícilmente se usa. Una clásica metáfora explícita utiliza el “como”, y una metáfora implícita es aún más sutil y elegante.

La metáfora explícita sería: “me elevé como bruma”.

La metáfora implícita sería: “bruma, me elevé”

Y un fraseo más original, podría ser alguno de éstas opciones:

“disuelta en bruma, me elevé”

“hecha bruma, me elevé”

“Fui bruma. Y me elevé”

“Vaporizada bruma, me elevé”

En fin. Muchas posibilidades.

Este cuento, sin embargo, no sabe a realismo mágico. Al haber añadido Alexia una atmósfera de sueño a la fascinación por el horror que es su sello personal, lo que resultó, lógicamente, fue una pesadilla. Este cuento podría encajar mejor en el género surrealista. A mí me gustaría que hicieras otro intento de cuento realista mágico. Suavizando lo macabro y realzando la magia. Y éste, lo puedes pulir para el próximo #10alas10, que precisamente será un ejercicio del género surrealista.

Bien, a continuación el tallereo, poniendo enfásis en los tres puntos débiles: acentos, puntos y frases comunes. Se ponen los acentos y puntos que faltan y se cambian las frases comunes por otras más originales. Como sugerencia, claro. Si deseas pulir el cuento para presentarlo como surrealista el próximo miércoles, por supuesto que puedes redactar tus propias frases, solo teniendo cuidado de no caer en lugares comunes.
Los listo para que sea más fácil distinguirlos. A veces estamos tan acostumbrados a oír esas combinaciones de palabras, que las usamos inconscientemente y ya ni las identificamos. Van los más notorios:

1. El trabajo me absorbe.
2. Caer en sueño profundo.
3. Alma que se desprende del cuerpo físico.
4. Fantasmas del pasado.
5. Cuerpo del delito.

A veces un cambio sencillísimo, en una frase lugar común, como usar un sinónimo, le da una resonancia muy diferente. Y si no un sinónimo, una palabra de significado similar o equivalente, que no distorsione la idea.
O, darle un giro aquí y allá a la frase común, cambiando el orden, añadiendo un adjetivo, un símil. Algo que la enriquezca. Así será la misma idea, pero no será como la oímos a diario. Que se note que la historia la cuenta un escritor.

El objetivo es crear frases por las que se identifique un estilo. Alexia creó algunas muy buenas, como:

“Me recosté para reposar las angustias que me devoraban.” solo cambiaría “para” por “a” para darle más unicidad.

Y todo el fragmento número cinco es prácticamente perfecto (excepto porque no le puso punto final), tiene la originalidad que esperaría de todos:

“La vereda oculta mostraba el camino de regreso al temor, a mi paso pequeños niños traslúcidos mostraban el camino. No quiero ir”

La mejor imagen que creaste, Alexia, fue la del sembradío. Añadí lo de sembradío de niños para hacerlo más espeluznante. En el siguiente parráfo continué la idea con lo de semillas de niños.
La segunda mejor imagen fue la de la lágrima con rímel. Es una imagen trillada, muy usada, pero en este caso la dejé porque servía. Cuando leí tu frase “rojo dolor” y nuevamente la mención de una lágrima al final, vi la oportunidad de redondear el cuento, conectando todos estos puntos. Ahora a leerlo de corrido. ¿Qué les parece? Un pequeño truco: el quitar palabras específicas como “maleta” (que te remite a un objeto de uso cotidiano y práctico, y a los viajes) y sustituirlas con palabras como “bulto” (que te remite a “carga” que puede ser física y/o espiritual), se hace una atmósfera más sobrenatural. Y otra cosa, las frases más breves son las más contundentes. No hay que abusar de las comas y de las conjunciones. Se va haciendo una sola frase muy larga, que puede resultar confusa. A separar las ideas con punto y seguido. A dar enfásis con signos de exclamación.
De hecho, como el cuento ya quedó reforzado; me gustaría suprimir el remate, le quita impacto.

Versión de la editora:

“La fiebre no bajaba. Aún así había trabajado. Exhausta, me recosté a reposar las angustias que me devoraban. Caí en hondo sueño.

Entonces mi alma se despidió de mi cuerpo dormido. Hecha bruma, me elevé, alejándome de la realidad. Me vi yendo a un bosque. Yendo a mi cabaña abandonada. La reconocí; en mi mano vi la navaja ensangrentada. Sabía a donde iba. A una de mis vidas pasadas. Iba vestida de satín negro, desgarrado. Una lágrima negra en la mejilla.
Pasado, ¡veniste por mí, cruel fantasma! hay que pagarte.

La vereda oculta mostraba el camino de regreso al temor. A mi paso pequeños niños translúcidos mostraban el camino. ¡No quiero ir!

Un paraje abierto coloreado de rojo mostraba el horror: tumbas por doquier. Iba flotando entre los sepulcros de mis no hijos.
A la espalda me pesaba un bulto: traía el cuerpo del pecado. Mi recién nacido, que no debió de vivir. Enfrente, el hueco para él. Arrojé el cuerpecillo; de él salió una esencia que elevóse a los cielos. Guardé la navaja y me levanté de mi sembradío de niños. Lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes de los niños-semillas que no germinarían. El rojo dolor nonato, huele.

Mi alma viajó de regreso a mi cuerpo actual. Un suspiro me insufló de vida. Limpié una lágrima de mi rostro. Era roja, no negra.”

Ahora @AlterPoeta. Muy bueno este cuento, quién no ha sentido que no puede moverse en sueños, u oído de la superstición popular de que la muerte “se lleva de a tres”. Me gusta el ambiente que creó el poeta, un ambiente que exuda sugestión miedosa. Y las frases, qué delicia. Como éstas: “canciones de piel blanca” y “flores premonitorias desdobladas en sueños”. Qué ingenioso que el tiempo de la cosecha que se menciona al principio, la que anuncia el olor a fresas recientes es el de la cosecha de vidas, que la pizcadora sea la muerte. Eso es redondear un cuento.

Algunos puntos, acentos, guiones y espacios fallaron. Cambié la puntuación en los fragmentos 3, 4 y 5 para separar dos ideas, sin abusar de la conjunción “y”. Se había hecho muy larga la frase. Dos veces “junto” en un sólo fragmento, el 5, hacía ruido; uno lo cambié por “al hilo”. Pero fuera de eso, nada importante que cambiar.

Por cierto, la frase debía decir “aroma” a fresas recientes. AlterPoeta y yo cometimos el mismo desliz: poner “olor” en vez de aroma. Error inconsciente.
Va el cuento, con esos detallitos reparados, ponga atención en ellos, pero muchas felicitaciones como siempre, señor Poeta.

Lo que más me impresionó fue el olor a fresas recientes. Señales con que se anuncia, a bombo y platillo el tiempo de la cosecha.
Todo usa señales. El invierno canciones de piel blanca. La primavera oraciones de flores y “ella” también usa sus señales.

Elías despierta aterrado, sus ojos cerrados, mudo e inmóvil. Su corazón desboca, siente una fría mujer acostándose a su lado.
Es “ella”. Cabellos negros y largos, rostro impreciso. Le habla con la voz de su madre. Dormiré aquí -dice- Él asiente.
Los perros aúllan lastimero poema. Estrofas llenas de quejidos y dolor . Ellos la presienten y al descubrirla, le gruñen.
Él sigue petrificado de horror, con ella junto. Ya se han ido dos de por ahí; ella siempre se lleva por ley a tres al hilo. Su miedo crece más, escucha las voces de sus familiares y ruidos de la calle. Quiere pararse y gritar y no puede. Entonces recuerda su sueño previo, donde su abuelo muerto 18 años ha, jugaba y charlaba con él. -Otra señal – piensa, y rompe a llorar.
De súbito, Elías puede moverse. Se viste y huye donde sus familiares, que tristes le dicen: ¡Tonchi murió!
-Las señales- piensa.
Sí, ella se anuncia ladrada en poemas lastimeros y flores premonitorias desdobladas en sueños. Llega a traición… la muerte.

Bravo, @AlterPoeta. ¿Han visto Macario, película del realismo mágico con Ignacio López Tarso y basada en una novela de Bruno Traven? En ese pueblo me imaginé la historia de este cuento. Y a Elías, un hombre tan sencillo y hasta cierto punto primitivo, muy temeroso de la muerte, como Macario. Como verán, una idea sencilla, trabajada bien, es más efectiva, sobre todo en cuento corto, que una idea muy compleja que no dé tiempo de explicar y se quede a medias o confusa.

Si alguien no la ha visto, aquí está Macario, completa. La pueden ver el fin de semana. Y aprender de visu del realismo mágico en cine.

Ahora desmenucemos el cuento de @_Artillero. La idea, como decía, es sencilla pero efectiva. También crea un ambiente pueblerino. Se recrea cierta ternura en el personaje de la anciana tía, Artillero logra transmitir el cariño familiar entre los personajes. “Pan del cielo” es una frase excelente, en sí sola contiene realismo mágico. ¡Pan! El pan nuestro de cada día, le pain quotidien. Nada tan básico, común, cotidiano, realista, como el pan. Y nada tan mágico como el cielo. El cielo, creencia esperanzadora que ayuda a tanta gente a soportar la crudeza y crueldad de la vida.
En esa frase están perfectamente contrastadas la realidad y la magia tal como la perciben los latinoamericanos. Fue una gran idea, Artillero. Sólo te falta pulir esa puntuación. Cuando hayas terminado de escribir tu parráfo (tweet) y veas que no te cabe un punto o una coma, revisa, dale vueltas, reestructura. Te garantizo que encontraras forma de redactar más limpia y compactamente, y que todo cabrá, puntos y comas. Sobre todo al final de un parráfo. Por cierto, no olvides empezar con mayúscula después de un punto. Ni te olvides de poner acentos.

Para ejemplificar todo esto, primero transcribo fragmento tal como se publicó, y enseguida el corregido.

1 En una remota región de Veracruz existe un poblado llamado Santa Cruz, con menos de cien habitantes es el hogar de mi tía Carmen #10alas10

1
En una remota región de Veracruz existe un pueblito con menos de cien habitantes: Santa Cruz. Es el hogar de mi tía Carmen.
#10alas10

2 es viuda desde hace quince años, platico seguido con ella por teléfono. vive muy bien, vendiendo lo que llama “pan del cielo” #10alas10

2
Es viuda desde hace quince años. Platico seguido con ella por teléfono. Vive muy bien, vendiendo lo que llama “pan del cielo”.
#10alas10

3
estos parecen pequeños bolillos blancos, pero son deliciosas obleas con sabor a miel. Las vende en el puerto donde ya es famosa.
#10alas10

3
Éstos parecen pequeños bolillos blancos, pero son deliciosas obleas con sabor a miel. Los vende en el puerto donde ya es famosa.
#10alas10

(nota: Cambié “las” por “los” ya que se inicia hablando de panes [masculino] con aspecto de bolillos [masculino].)

4 a principios de año me llamo y me dijo que estaba enferma y que necesitaba ayuda con sus panes, me sorprendio gratamente y fui. #10alas10

4
A principios de año me llamó diciéndome que estaba muy enferma y necesitaba ayuda con sus panes. Me sorprendió gratamente y fui.
#10alas10

(Nota: ante la observación de @yurixicastro del abuso de la conjunción “y”, solo se quedan dos en este párrafo. Se cambia “y me dijo” por diciéndome).

5 Llegue y me recibió visiblemente cansada, cuando entre a la casa me impresiono el aroma a fresas frescas y a café de grano. #10alas10

5
Me recibió visiblemente cansada. Al entrar a la casa lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes y a café de grano.
#10alas10

(Nota: Si en el párrafo anterior dices que fuiste, es obvio que te recibió cuando llegaste. Podemos suprimir ese “Llegué y” sin alterar la idea en lo absoluto, y así cabe la frase completa que había que incluir.)

6 Al otro día, nos levantamos a las cinco y comenzamos a caminar a hacia una zona muy agreste, llegamos a las cuatro de la tarde, #10alas10

6
Al otro día, nos levantamos a las cinco para irnos caminando a cierta zona muy agreste. Llegamos a las cuatro de la tarde.
#10alas10

(Nota: había que limpiar un poco la redacción. “comenzamos a caminar” suena a algo al azar. “Para ir caminando, denota intención de ir a propósito a la zona agreste. Por otra parte, no hay que abusar de las comas. Aprendamos a identificar donde es mejor usar un punto y seguido. O un punto y coma.)

7 montamos dos casas de campaña y a las ocho mi tía comenzó a rezar fervorosamente, rezo y rezo, agradeciendo por todo y por todos #10alas10

7
Montamos dos casas de campaña y a las ocho mi tía comenzó a rezar fervorosamente, rezó y rezó; agradeciendo por todo, por todos. #10alas10

8 a media noche comenzaron a caer, como copos de nieve, infinidad de los pequeños panes que ella vendía, pronto llene las bolsas. #10alas10

8
A media noche comenzaron a caer, como copos de nieve, infinidad de los pequeños panes que ella vendía. Pronto llené las bolsas.
#10alas10

9 Llevamos nuestra preciada carga muy contentos, le pregunte como hacia ese milagro, el cual aparecía en la biblia y me contesto: #10alas10

9 Llevamos nuestra preciada carga muy contentos; le pregunté cómo hacía ese milagro, que aparecía en La Biblia, y me contestó:
#10alas10

10 -pos asegún es un secreto mijo, desde endenantes que nacieras tu tío hacia pan pa vender, lo sigue haciendo allá con diosito- #10alas10

10
-Pos asegún es secreto mijo, desde endenantes que nacieras, tu tío hacía pan pa vender. Lo sigue haciendo, allá con Diosito- #10alas10

(Nota: También atendiendo la observación de @yurixicastro, se incluyen dos comas para pausar la frase. Como al incluirlas se sobrepasaba el número de caracteres disponibles, hubo de suprimir “un” antes de “secreto”.)

Al escribir el final es más importante que nunca redactar contundentemente. Un cambio pequeño como usar punto y seguido en vez de coma, le da más fuerza al final.
Independientemente de que el escritor sea ateo, agnóstico o religioso, si el personaje (como en este caso la tía Carmen y su sobrino) es devoto, seguramente tendrá reverencia al pronunciar “La Biblia” y “Dios”. Las mayúsculas ayudan a transmitir ese respeto del personaje, en beneficio del ambiente de la historia. Hay que pensar en todo.

Felicidades, Artillero. Me gustó mucho tu cuento. Estás cerquitita del diez, sólo te falta poner más atención en la puntuación.

Ahora @Chagoya_Rules.

Este relato no es un cuento, parece solo una anécdota. Es común usar el adjetivo “mágico” para describir aquellas cosas que nos provocan una impresión agradable y nos conmueven; como la vista del rocío en las hojas de un arbusto. Pero ponerle el adjetivo mágico a algo, no lo hace mágico de verdad. El rocío es un fenómeno natural. ¿Cómo lo convertirías en sobrenatural? Se me ocurre con un nuevo amanecer. Que los personajes estén viajando de día, de pronto se oscurezca y salga la luna, y en cuestión de breves instantes observen como se desplaza en el cielo como si pasara toda una noche. Y que por eso se diera (a las doce del día, por ejemplo) el fenómeno del rocío.
Que la danza de los personajes en el concierto de verdad invocaran a la lluvia. Una lluvia sincrónica con los movimientos, que al probarla, supiera a fresa.
Que el aroma de las fresas se percibiera en el rocío y en la lluvia. Y que luego, al probarlas con crema y azúcar, aquel sabor se quedara unido al recuerdo del milagro de la doble noche, el rocío (ahora sí mágico) y la lluvia sobrenatural.
Bien, es solo una idea de como añadirle magia al relato del viaje al concierto.
Así como está el texto, no puede incluirse en el realismo mágico. Para incluir mis ideas, habría que reescribir casi todo, lo que no sería bueno, porque tendría más de mí, que de @Chagoya_Rules. Y ese no es el objetivo. Siempre que tallereo, mi fin es ayudar al autor a pulir su cuento, no escribir uno nuevo usando su idea.
Así que lo dejo como está, insistiendo en que no se puede considerar realismo mágico, pero deseando que Chagoya quisiera tallerear él mismo su cuento para que sí pueda suscribirse a tal corriente.

Solo corrijo errores en los tiempos verbales (inicia en presente y salta a pretérito imperfecto), faltas de acentos y puntuación.

1 Aquí vamos de nuevo,viajando en carretera hacia la diversión #10alas10

Allí íbamos de nuevo, viajando en carretera hacia la diversión.
#10alas10

2 un concierto nos esperaba y el paisaje nos ofrecía pueblos verdosos y cielo nublado pero mágico#10alas10

Un concierto nos esperaba y el paisaje nos ofrecía pueblos verdosos y cielo nublado pero mágico.
2
#10alas10

3. La magia radicaba en aquellos arbustos que cargaban decenas de gotas de Rocío que brillaban cuando el viento los sacudía #10alas10

La magia radicaba en aquellos arbustos que cargaban decenas de gotas de rocío que brillaban cuando el viento los sacudía si pasaba algún carro.
3
#10alas10

4.si pasaba algún carro. En esta ocasión,entre pueblo y pueblo se nos hizo tarde y de un evento que duraría un Día entero,pudimos #10alas10

En esta ocasión, entre pueblo y pueblo se nos hizo tarde; del evento que duraría todo un día, pudimos solo disfrutar el recital.
4
#10alas10

5.Disfrutar solo del recital.Cantamos,reímos y danzamos hasta alcanzar el cielo,era una noche mágica. #10alas10

Cantamos, reímos y danzamos hasta alcanzar el cielo. Era una noche mágica.
5
#10alas19

6.El ambiente era inmejorable:La gente bailaba al ritmo de las ramas que se movían de un lado al otro,aplaudían con fuerza #10alas10

El ambiente era inmejorable: la gente bailaba al ritmo de las ramas que se movían de un lado al otro…,
6
#10alas10

7. Incitando a la lluvia a caer de un momento a otro #10alas10

…aplaudían con fuerza incitando a la lluvia a caer.
7
#10alas10

8.Cuando íbamos en el vehículo de regreso,pasabamos por Guanajuato y sugerí ir por unas ricas fresas con crema #10alas10

Cuando íbamos en el vehículo de regreso, al pasar por Guanajuato sugerí ir por unas ricas fresas con crema.
8
#10alas10

9 En Irapuato las preparan con azúcar y el sabor que surge de la mezcla con la crema es una delicia al paladar #10alas10

En Irapuato las preparan con azúcar y el sabor que surge de la mezcla con la crema es una delicia al paladar.
9
#10alas10

10#10alas10 -Al llegar al puesto,estaba muy emocionado pero sin duda lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes. Fin

Al llegar al puesto, estaba muy emocionado, pero sin duda lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes. Fin.
10
#10alas10

Ahora leamos el cuento de @HugoDanielCaxo

-¡Mamá! ¡Escúchame! ¡Mira mis cachetes!- escuché molesto a Alfredo -¡Me están saliendo lagrimas de colores! #10alas10 1

Mamá Rosa caminó hacia su hijo, y antes de tirar una bofetada, descubrió que Alfredo no exageraba, yo también lo ví. #10alas10 2

Las lagrimas de Alfredo parecían rosas y azuladas, a veces verdosas o rosadas, todas olían a tierra mojada. #10alas10 3

Mamá Rosa estaba intrigada -¿Qué tristeza te embarga hijo? ¿Porqué lloras lagrimas rosas y anaranjadas?- #10alas10 4

-No sé mamá, pero no es dolor, no siento pena, me han roto el corazón, pero no lloro por tristeza- Dijo mi Fredo sonriente. #10alas10 5

Mamá Rosa le recordó que hace muchos años ella había llorado lagrimas coloradas, algún día fué, y tampoco las esperaba. #10alas10 6

-Hijo, te has enfermado de amor- dijo Rosa preocupada -veo tus lágrimas coloradas como prueba de mis palabras- Rosa reía. #10alas10 7

-No puede ser amor mamá- escuche decir a Alfredo mientras se recargaba en la pared, quedándome de espaldas. #10alas10 8

-No, Alfredo, no hijo- dijo Rosa, ella no te ha dejado, ha provocando en ti el amor, te provocó del amor su llanto… #10alas10 9

Escuché y empecé a llorar, lo que mas me impresionó, fue el aroma a fresas recientes, que con mis lagrimas coloradas, derramé. #10alas10 10

Mejoría en la estructura y la puntuación. Solo faltó acentuar varias veces, la palabra “lágrimas”, pusiste un acento donde no iba, y por “dedazo” yo supongo, “provocando” en vez de “provocado”. Yo limpiaría aún un poco tu cuento de algunas contradicciones, como que Rosa estaba preocupada pero reía, y como que le dice que no era amor, y a la siguiente frase que sí, también quitaría un poquito de repetición, pondría algunas comas para que se entiendan mejor las frases y aclararía quién es la persona que narra, quién escucha a Alfredo y a su mamá, ¿es su hermano? ¿o es la mujer de la que se ha enamorado, y, como le corresponde, también llora las mismas lágrimas rosadas? Elegiré esa última opción y la llamaré María. Nombre genérico casi.

-¡Mamá, escúchame! ¡Mira mis cachetes! -escuché, molesto, a Alfredo -¡Me están saliendo lágrimas de colores!

Mamá Rosa caminó hacia su hijo, y antes de tirar una bofetada, descubrió que Alfredo no exageraba, yo también lo vi.

Las lágrimas de Alfredo parecían rosas y azuladas, a veces verdosas o rosadas, todas olían a tierra mojada.

Mamá Rosa estaba intrigada -¿Qué tristeza te embarga hijo? ¿Por qué lloras lágrimas rosas y anaranjadas?-

-No sé mamá, pero no es dolor, no siento pena, me han roto el corazón, pero no lloro por tristeza- Dijo mi Fredo sonriente.

Mamá Rosa le recordó que hace muchos años ella había llorado lagrimas coloradas, algún día fue, y tampoco las esperaba.

-Hijo, te has enfermado de amor- dijo Rosa, despreocupada -veo tus lágrimas coloradas como prueba de mis palabras- Y reía.

-No puede ser amor, mamá- escuché decir a Alfredo mientras se recargaba en la pared, tras la cual yo, María, estaba.

-Sí, Alfredo, sí hijo- dijo Rosa, si María no te ha dañado, ha provocado en tí el amor; te provocó del amor, el llanto…

Escuché y empecé a llorar, lo que más me impresionó, fue el aroma a fresas recientes, que con mis lagrimas coloradas, derramé.

Ahora el turno de analizar el cuento de @pliniux.

‘Don Chuy era un hombre de pocas palabras. Había sido fresero y luego capataz. Por eso, nadie conocía a los indios mejor que él. Yo estaba interesado en el nahualismo. Por eso quise entrevistar a Don Chuy. Le prometí dedicarle mi tesis.

-Cuénteme Don Chuy, ¿cómo está eso del renacimiento de Huitzilopochtli?
-Pero no aquí, en pleno Irapuato. Vamónos al campo.

-Mire, Don Chuy, me traje un tequilita.
-No, Doctor, aquí se toma ron.
Con parsimonia sacó la bebida y la colocó en el pasto.
Yo no era doctor. Estudiaba la maestría en antropología. Por eso, no me importó que me quisiera emborrachar. Si supiera…

“No que haya renacido, siempre ha seguido vivo pero no su cuerpo: su nahual… El colibrí de Huitzilopochtli. ¡Salud, Doctor!”

Don Chuy era blanco, como muchos en el Bajío. Pero sus ojos… sus ojos eran indígenas. Él, unos 60 años.
Yo, unos 28. “¡Salud, Don Chuy!”

“Son cuentos, Doctor. Es gente ignorante. ¡Salud, Doc!”. Sorbió medio vaso. “¡Ah qué gente que no se enseña a ser gente!”
Cuando desperté, lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes. La fogata y 4 botellas vacías. Don Chuy no estaba.

Un hermoso colibrí apareció suspendido frente a mí. Su plumaje era verde pero sus ojos… eran los ojos de un dios indígena.’

Como solo le corregí tres puntos, uno de menos y dos de más, este cuento puede presentarse así, de corrido, sin necesidad de la numeración y el HT para demostrar que todo cabe, es más que notorio que está limpiamente redactado.
Me gustan los saltos de la conversación que bastan para explicar los cambios de locación. Lógicamente, el nahual de Huitztilopochtli tendría que ser un colibrí. Huitzilopochtli, el llamado Colibrí del Sur.
Me gusta el subtexto de que la cosmogonía mexica es verdad.
Que aún hoy día haya indígenas (o mestizos con sangre indígena) poseedores de secretos ancestrales es un gran tema, una veta riquísima que explotar.
Noto encantada el interés de Plinio por la cultura prehispánica (no olvido el cuento de Plinio aquel del rescate del penacho de Moctezuma); hay que escribir inspirados en nuestros intereses y en lo que sabemos bien. Así obtendremos buenos resultados siempre. Como cuando incluye sus conocimientos de química en sus cuentos. Sin duda, @Pliniux es un escritor cosmopolita. Felicidades por el cuento.

Leamos ahora a Vero. Primero debo resaltar que ya puntuó y acentuó bien, no utilizó abreviaturas incorrectas e hizo sus frases más cortas. Gracias por atender estas observaciones tan rápidamente, muy bien. Sobre el mejor uso de la puntuación y la sintaxis hago algunas observaciones entre paréntesis al final de cada párrafo

1 Recuerdo cuando nació mi hija, tras el embarazo difícil. Lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes en el parto. #10alas10

2 Su crecimiento fue normal hasta los 4 años; cuando de pronto, sus pequeños labios guardaron silencio y una tristeza la cubrió. #10alas10

(tras “los 4 años” es más apropiado usar coma que punto y coma)

3 Los médicos jamás pudieron dar un diagnostico acertado. Recuerdo también mi inquietud provocada del vagabundo a cierta hora. #10alas10

(¿Quiso decir “provocada ‘por el’ vagabundo” y no cupo?)

4 La tristeza también nos consumió. Fue entonces que sucesos extraños acontecieron. Se presentó un notario por una herencia…
#10alas10

5 A favor de mi esposa. A quien a diario veía cepillar el cabello de nuestra hija. Me llamaba la atención ese halo que sobresalía. #10alas10

(Tras los puntos suspensivos, si la sentencia siguiente está incluida en la misma línea, se inicia con minúscula: “a favor de mi esposa”. Y después es más apropiada una coma, que un punto. “…a favor de mi esposa, a quien veía…”)

6 El espejo reflejaba una niña más. Sé quien era. En fin, que mudamos a esa casa vieja y le dije adiós al vagabundo. Nos siguió. #10alas10

7 En la historia familiar, asesinaron a la hija de su chozno en tiempos revolucionarios. Cuentan del aroma a fresas recientes. #10alas10

8 Yo no era ajeno al tema. Tras los arreglos la casa imponía y mi hija no mejoraba. Recuerdo el frío intenso que sentí esa noche. #10alas10

9 Cerramos las ventanas. Ausencia en su cuarto. La buscamos y… El vagabundo yacía muerto, mientras su chozno sostenía a mi hija. #10alas10

10 Revisé su historia, una foto. El rostro del asesino era idéntico al de entonces. Mi hija crece normal y disfruto de las fresas. #10alas10

Este cuento es terriblemente confuso. Por muchas cosas.

Empecemos por la más sencilla: una regla del relato breve es no incluir demasiados personajes (uno es ideal, dos, son buenos, tres ya son multitud, y más de tres, sólo se pueden manejar en grupo).
En este cuento tenemos como personajes al narrador, el padre. A la madre. A la niña. Al vagabundo. Al chozno y al asesino, qué no se aclara si es alguno de los anteriores. Así que pueden ser cuatro o pueden ser cinco.

El problema con tantos personajes en un relato tan corto, es que no da tiempo de explicar todas sus acciones. A menos que el escritor posea la cualidad de ser escueto. Y siendo escueto, sea también claro y preciso.

Pero muchas frases de este cuento no quedan claras, carecen de precisión. Frases como ésta:

“Recuerdo también mi inquietud provocada del vagabundo a cierta hora”.

¿La inquietud del padre es provocada POR el vagabundo? O ¿La inquietud del vagabundo es provocada por el padre? ¿El padre se autoprovoca inquietud al acordarse del vagabundo?

Y como ésta, surgen muchas interrogantes:

¿La casa vieja fue la herencia? No se explica.

¿Porqué menciona el halo en el cabello de la niña sin explicar qué significa?

¿Se veían dos niñas en el espejo o solo un reflejo diferente al de la niña de la historia?

¿Si el narrador (el padre) sabía quién era la otra niña reflejada en el espejo, porqué nunca nos lo dice a los lectores?

¿Qué ocurrió cuando no encontraron a la niña en su habitación?

¿En vez de ella, se encontraba ahí el vagabundo o lo hallaron en otro lado?

¿Porqué estaba la niña con el chozno?

Para empezar, y creo que ésta es la duda más grande que provoca el cuento, ¿El chozno de quién?

Se menciona que en tiempos revolucionarios (pongamos entre 1910 y 1924) mataron a la hija de “su” chozno. Pero ¿de quién habla al decir “su”? ¿Del vagabundo? ¿Era el vagabundo un hombre de 200 años o más, para tener un chozno con una hija en época revolucionaria?

Recordemos como se ordenan los descendientes: hijo, nieto, bisnieto, tataranieto, chozno (y luego el chozno tuvo una hija, que sería una bichozna).
Pongamos un ejemplo extremista: si el vagabundo hubiera tenido tan solo 15 años al ser padre, y su hijo 15 al ser padre, y su nieto 15 al ser padre, y así sucesivamente, hubiera sido un hombre de 75 años al nacer la hija de su chozno, la que murió asesinada. Si eso fue en 1910, a la época actual (no se dice en el cuento que sea situado en otra; si lo fuera habría que aclararlo), el vagabundo tendría 177 años. Y su chozno, el que sostenía a la niña, tendría 102.

Esto no es mágico. Es absurdo…

Si el cuento mencionara desde el principio que el vagabundo que rondaba la casa era un anciano de 177 años, y ésto se manejara como el hecho sobrenatural, podría considerarse realismo mágico. Está el caso de Melquíades en Cien Años de Soledad.

Pero no es así. No hay antecedentes para este enredo.

¿La niña era la reencarnación de aquella otra muerta en la época revolucionaria?

¿Qué tenía que ver que tuviera cuatro años al volverse muda?

Y finalmente otra preguntota muy importante:

¿Quién era el asesino?

¿Por qué era idéntico al asesino de la bichozna de no se sabe quién en 1910?

Quisiera tallerear este cuento pero no puedo hacerlo sin saber la respuesta a estas preguntas. Porque así no sé por dónde empezar. ¿O acaso, se me acaba de ocurrir, Vero piensa que “chozno” es el término para el padre del tararabuelo? ¿Que es un término de ascendencia familiar y no de descendencia? Um. Hay que verificar datos antes de incluirlos, Vero. ¿Entonces el chozno sería un fantasma? Pero seguiría sin aclarararse lo del asesino y todo lo demás…

Finalmente, damos la bienvenida a @yurixicastro, que tras leer un poco antes el tema del realismo mágico, en un santiamén escribió su cuento, con estos agradables resultados. Un placer tenerte entre nosotros, Yurixi. Suprimo numeración y HT porque no necesita contrastar versión original y versión corregida. Prácticamente no hay correcciones, más que un espacio de más, uno de menos y un guión.

“Cuando Altagracia nació, lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes que inundaba la habitación de la hacienda.

Bruno, su padre, no estuvo presente porque había ido a buscar al cura, tal y como ordenó su mujer.

-Dile al Padre Ambrosio que necesitamos su bendición para que ya no nazcan niños con cabello verde, dijo visiblemente agotada.

Yo me quedé con ella, mi patrona, como siempre; como en sus 15 anteriores partos.

Pero esta vez había algo diferente: su mirada era como de luciérnaga extraviada que necesita oscuridad para vivir.

La hacienda se llenó, de pronto, de risas infantiles. Era Altagracia que anunciaba su llegada a este mundo.

No sólo tenía el cabello como el resto de sus hermanos,sino que desprendía un dulce olor a frutas y miraba risueña a su madre.

Cuando Bruno llegó con el cura, tuvo que abrirse paso entre las flores que espontáneamente crecieron alrededor de la cama.

El cura dijo algunas palabras en latín, le cerró los ojos y me pidió que yo amamantase a la recién nacida a partir de ese día.

En la mirada de Altagracia se puede ver a su madre caminando por un campo, si la miras fijamente. Mi patrona no ha muerto.”

Muy hermoso cuento, como platicado, cosa muy buena, porque lo cuenta una nana, la nodriza de la pequeña Altagracia, con una nota de ternura y devoción por su patrona. Qué curiosidad, me hubiera gustado mucho saber porqué los niños del matrimonio nacían con el cabello verde. Pero supongo que eran parientes de las frutas y las flores, por la mención al olor a fruta y la generación espontánea de flores en la cama. Es una imagen muy bonita, simbólicamente retrata la naturalidad y belleza de la maternidad, aunque un parto debe de ser una escena mucho menos florida. Pero el simbolismo es lo que cuenta en este cuento, valga la aliteración.

Ortografía perfecta. Únicamente hay un detalle: la ausencia de un guión, en el párrafo tercero (acabando de hablar el personaje de la madre). Y un espacio menos y uno de más en esta frase: “de sus hermanos,sino que desprendía un dulce olor a frutas y miraba risueña a su madre.” Deslices involuntarios que a todo escritor suceden, y que antes de publicar revisa un editor.

Una observación: cuando se hace la metáfora con la luciérnaga, y se dice que necesita de oscuridad para vivir, recordando que la mujer está moribunda, sería más apropiado decir que necesita de la oscuridad para ir a morir. Ya que, literalmente, esta mujer-luciérnaga ha dado luz (y a luz) toda su vida. ¡Quince hijos! Las luciérnagas apagan su luz cuando se ven en peligro.

Fuera de ésto, redondearía un poco más la mención inicial a las fresas, sustituyendo con esa palabra, la de “frutas”, en una ocasión. Y haciendo el campo en la mirada de su hija donde caminaba la patrona, un campo de fresa. Solo sustituyo “caminaba” por un sinónimo más corto, “andaba”. Y para comunicar mejor la idea de su inmortalidad espiritual, de su vida después de la muerte, cambiaría el “no ha muerto” por “vive ahí”.

Versión de la editora:

“Cuando Altagracia nació, lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes que inundaba la habitación de la hacienda.
Bruno, su padre, no estuvo presente porque había ido a buscar al cura, tal y como ordenó su mujer.
-Dile al Padre Ambrosio que necesitamos su bendición para que ya no nazcan niños con cabello verde- dijo visiblemente agotada.
Yo me quedé con ella, mi patrona, como siempre; como en sus 15 anteriores partos.
Pero esta vez había algo diferente: su mirada era como de luciérnaga extraviada que necesita oscuridad para morir.
La hacienda se llenó, de pronto, de risas infantiles. Era Altagracia que anunciaba su llegada a este mundo.
No sólo tenía el cabello como el resto de sus hermanos, sino que desprendía un dulce olor a fresas y miraba risueña a su madre.
Cuando Bruno llegó con el cura, tuvo que abrirse paso entre las flores que espontáneamente crecieron alrededor de la cama.
El cura dijo algunas palabras en latín, le cerró los ojos y me pidió que yo amamantase a la recién nacida a partir de ese día.

En la mirada de Altagracia se puede ver a su madre andando por un campo de fresa, si la miras fijamente. Mi patrona vive ahí.”

Felicidades, Yurixi, por tan bello cuento de lo real maravilloso.

Eso es todo respecto a los cuentos realistas-mágicos.

A continuación transcribo mi propio ejercicio del realismo mágico. Mi cuento está a su disposición para comentarios y críticas, siempre bienvenidas. Tras su publicación en twitter, corregí dos cosas: en el último y pénultimo párrafo, repertía la palabra “cura” muy cerca una de otra. Así que la segunda vez solo aludí a este personaje con un “éste”. E incluí la frase correcta, “lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes”. Por distracción había puesto “olor” en vez de “aroma”, siendo que cabía perfectamente. Otro cambio fue, a atendiendo la observación de @yurixicastro, suprimir “recién” en el párrafo cuarto (decía “oloroso a fresas recién desenterradas”) para no repetir el concepto al final, con la frase que debíamos incluir todos: “Lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes”, tomada del cuento Fantasmas de agosto de Gabriel García Márquez. Aquí se los dejo:

¡Eva era el diablo! #minicuento por @yuriikko

Eva quedó huérfana y dolorida a los doce años. A falta de casa hogar en el pueblejo montañés, fue metida a fuerza al convento.
Allí la morena criatura montaraz fue despojada de sus andrajos verdes, que la hacían parecer una rama tierna, cubierta de musgo.
Recubrieron su piel con un hábito nuevo, y con una conciencia del pecado, también nueva. Quedó apresada en el sagrado recinto.
Cambiaron su aire salvaje, oloroso a las fresas silvestres que desenterraba, por acres humos incensarios, hediondos a sepulcro.
Al ser una novicia niña, le tocó monaguillez: agitar la campanilla y mover pendulariamente el incensario tóxico, en la liturgia.
Eva estaba habituada a dar forma a las nubes. Allá en la libertad, si imaginaba un pez, la nube que miraba, hacíase perciforme.
Aburrida de los rituales de las misas, jugó entonces a dar forma al humo del incienso y al de las largas y gordas velas de sebo.
Atormentada por las prohibiciones de su nueva condición de monja involuntaria, transmutó su rebeldía en blasfemas figuraciones.
El humo hacía volutas igualitas a una cara demoníaca un segundo, y al otro, a una serpiente que acariciaba las sotanas del cura.
Terror poseyó a éste. -¡Eva es el diablo!- Y precipitóse contra ella. Dicen, la emparedó en el nicho del santo tras el altar.

Apéndice.
Un día fui a misa a ese convento. Lo que más me impresionó fue el aroma a fresas recientes que despedía el incensario.

Agradeceré comentarios.

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4 Comments
  1. ¡Hola!
    Qué alegría me da tener un comentario en el blog. Gracias…

    Nunca he presumido de perfección, ¡considero que el aprendizaje es eterno!
    Señalas acertadamente que cometo errores ortográficos. Lo hago, como todos, inconscientemente. Por eso regaño, pero no condeno jamás. Comprendo. En mi caso ¡tan fijas tengo las antiguas reglas de la RAE! He sufrido para reprogramarme. El subconsciente me traiciona con las anteriores a la hora de escribir de prisa. Toda mi niñez y adolescencia leí libros viejos, de mi abuelo y mi papá. Por eso muchos “ví”, “fuí”, “dá” y “fé” se me escapan. Y eso que desde los 50’s ya no llevan acento. Sobre todo me traiciona “fé”. “Fe” me parece pálido en comparación. ¡Ah! también, particularmente, desde el 2010, añoro el “sólo” que ahora solo es “solo”, y el “guión” que ahora es “guion”. Guion sin acento me suena exótico, jaja. A una palabra vietnamita o algo así. Y que decir del “éste”, que ahora solo nos permiten usarlo para desambiguar en caso de que haya confusión. En el párrafo que refieres, no la había, tienes razón. Respecto a “cómo”, sospecho que fue un caso de corrección automática que pasé por alto.
    Confieso que si reviso detalladamente, hago conciencia de estos fallos imperdonables. Te agradezco recordármelos. Es una de las malas consecuencias de siempre tener prisa. Me acuso de ser un mal ejemplo de “multitasking”. Casi siempre hago varias cosas a la vez e interrumpo la redacción del tallereo demasiadas veces, más de las convenientes. También por eso suelo incurrir a veces en errores de continuidad, de los que ya antes he pedido disculpas. Lo hago de nuevo ahora. Humildes disculpas a todos por pedir que no griten, gritando. No tengo justificación. Mea culpa.

    Gracias por los comentarios sobre los cuentos, también. Recuerdo que el abuso de “y” en el cuento de Artillero, lo noté en la segunda transcripción.

    Respecto a mi cuento, tomo nota. Me gusta tu observación. Lo operaré nuevamente. Qué gusto contar con el consejo de alguien con tu experiencia.

    Ha sido una convención del grupo permitir el epílogo… No con la intención de hacer trampa, jaja. Se trata de un taller para desarrollar la creatividad. A veces un cuento tiene algo de vida propia, y necesita un poco más de espacio para crecer a buena estatura. Las más de las veces, redactando mejor se comprime a diez párrafos justos. Pero otras, como en el caso del pasado cuento cubista de @_artillero, el epílogo resultó ser lo mejor del cuento, hubiera sido una pena que se perdiese.
    Yo he animado a todos a no dejar perder en el limbo las ideas; al fin es un ejercicio que en la edición corregirá sus fallas.

    Sobre el abuso de las comas al redactar no los cuentos, sino los tallereos, lo acepto también. Y al hablar también me pasa, he notado. Tantos pensamientos se suceden el uno al otro, que termino haciendo una cadena interminable con ellos. Hablo mucho y escribo mucho. Oh, oh. ¡Lo estoy haciendo de nuevo! Me detengo aquí.

    Resumo: Gracias, infinitas. Me agrada sobremanera la retroalimentación. Estoy muy contenta de que te hayas tomado el tiempo para comentar.
    Te mando un abrazo.

  2. Respecto al texto de @pliniux, es verdad que se repite mucho el nombre “Don Chuy”. Pero no lo acoté como defecto porque la repetición del nombre crea una atmósfera.
    Me explico. El realismo mágico permite expresarse poéticamente al escritor al mismo tiempo que capturar el lenguaje cotidiano de los personajes. No es el escritor (@Pliniux) el que haciendo de narrador insiste tanto con el nombre. Plinio tiene una redacción limpia y un lenguaje muy educado. El que lo repite es el personaje del investigador, porque se siente inconscientemente fascinado por “Don Chuy”, hombre misterioso, de pocas palabras, al que tiene el recóndito deseo de agradar. Por eso le promete dedicarle su tesis y le lleva una botella de tequila queriendo halagarlo. Don Chuy, en cambio, orgulloso desdeña el regalo, prefiriendo su propio ron. Aquí está claro que él tiene el poder. Y se insinúa que su ron tuvo algo más que ver en su pérdida de consciencia, que un licor normal.
    Una forma en que se revela una fijación es nombrar constantemente al objeto de la misma. Esta fascinación se hace patente en el investigador al describir los ojos indígenas de Don Chuy, y precisamente al final, comprendemos porqué Don Chuy lo había cautivado tanto, cuando el investigador reconoce esos mismos ojos indígenas en el colibrí. El investigador inconscientemente presentía algo sobrenatural en él.

    Hay un patrón de conducta dominante-dominado sutilmente dibujado. Don Chuy todo el tiempo se estuvo burlando del investigador que le quería “hacer la barba”.

  3. Plinio Sosa permalink

    Primero muchas gracias a las dos Yus (Yuri y Yuli) por sus comentarios para todos los cuentos y especialmente para el mío. En efecto, el “Por eso” repetido se veía espantoso. Lo de “Don Chuy” es como dice Yuriko, es decir, intencional. Sin embargo, estoy de acuerdo con Yuli en que puede ser excesivo. Quizá yo quitaría uno o dos pero no todos. La versión de Yuli (sin tantos Don Chuy) se lee de manera mucho más agradable.

    Está muy bien este intercambio. Ojalá los demás guerreros también se animen. Yo, por mi parte, no me comprometo a tallerear todos los cuentos pero sí voy a hacer un esfuerzo por, al menos, comentar uno. No soy experto en literatura pero sí soy un viejo lector. Así es que por ahí van a ir más mis comentarios. Lo otro no me preocupa porque afortunadamente están Yuriko y Yurixi.

    Por último, es un gusto y un honor la crítica de ambas. Pero más es una súper oportunidad para aprender. Ya le había dicho a Yuli que no es (solo) que la crítica sea conveniente sino… ¡que es indispensable para toda actividad humana!

    Un abrazo a ambas.

  4. Me encantaría saber qué opinan los demás. ¡Anímense!

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