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Minicurso de Cuento. 3. Naturalismo.

August 6, 2012

El naturalismo.

La corriente literaria naturalista es el tercer tema de estudio para el Minicurso Tuitero de Historia y Práctica del Cuento Hispanoamericano, cuyos ejercicios prácticos aparecen en twitter bajo los HT #10alas10 los miércoles 10 pm y #CdeC los lunes 10 pm.

Al grano…

Así como costó, en Latinoamérica desprenderse del Romanticismo, pasó con el Realismo, en Europa ya había evolucionado al Naturalismo, y en los países de habla hispana aún subsistía, y llegó a coexistir con el naturalismo, principalmente porque pocos (incluso los escritores) sabían diferenciar uno de otro.

Es que el naturalismo también retrata la realidad fielmente, y con crudeza, pero el enfoque es siempre, el de la bestialidad humana. La teoría naturalista sostiene que el hombre no es sino un animal medio domesticado por la civilización, pero que sus instintos ferales, es decir, de fiera, están al acecho constantemente, y al final siempre lo dominan.

@AlterPoeta contribuye con un anexo sobre el término “feral” en psicología y literatura.

“Feral, ferales: Instintos animales, atañe a conductas ‘liberadas’ de la razón. Conductas ’emocionales’ exacerbadas o paroxistas. Regidos por partes del cerebro más primitivas (sistema límbico o reptiliano).
Aduce eso, a estadios animales de la conducta conocidos como pulsiones primarias, en psicología.

En los escritores podría decirse que es la manifestación del ‘genio de la lámpara’, el alter ego. El Mr. Hyde que todos llevamos dentro. Es ese ser que reacciona antes que el yo, en situaciones límite o imprevistas. Su lenguaje es descarnado, procaz e irreverente.”

El dominio de estos instintos animales sobre la razón, es la explicación que da el naturalismo a los terribles temas que aborda: asesinatos, violaciones, peleas, golpizas, linchamientos, los vicios como el alcoholismo, la prostitución y hasta parafilias, etc. Los actos más execrables cometidos por el hombre, son tema de las obras naturalistas.

Por supuesto, la corriente no deja de cuestionar a la sociedad que permite y hasta fomenta este comportamiento bestial de sus integrantes. Es más, favorece la teoría filosófica del Determismo, afirmando que las fallas del sistema social son la causa de tales aberraciones; los crímenes individuales son la consecuencia.

El naturalismo hace esta denuncia de los males de la sociedad tan exacta y concienzudamente como si redactara un informe a un tribunal; describe detalladamente cada aspecto pero objetivamente, el autor jamás se permite opinar o hacer un juicio moral de lo que cuenta. Sólo lo documenta.

La novela Germinal, de Emile Zolá, francés, es la más representativa del naturalismo. Relata las condiciones infrahumanas de vida y trabajo (que son lo mismo) de los mineros, seguida por Naná, del mismo autor, que da testimonio el camino de degradación recorrido por una joven y bella prostituta, hasta su muerte.
En México, pertenece a esta corriente la famosa novela Santa, de Federico Gamboa, que también trata de una mujer joven, que al abandonar el hogar materno, se halla desprotegida en una sociedad machista, y no le queda otro modo de supervivencia que valerse de su cuerpo. Por cierto que hay una versión fílmica de Santa, de 1931, clásica del cine mexicano, de las primeras con sonido. Algún día lean estas novelas y vean la película, recomendables.

Continuando, es común que en las obras literarias naturalistas que se compare al personaje con un animal, en aspecto y comportamiento, sobre todo éste último.

Hay una forma indirecta de hacer esta comparación, con la sola descripción de los actos bestiales; otra, la que utiliza el símil y la metáfora.

Transcribo unos extractos del cuento “Los amores de Bentos Sagrera”, de Javier de Viana, para subrayar esto:

“…cuando, muy aburrido, le calentaba el lomo, en vez de enojarse, lloraba y se arrastraba y me abrasaba las rodillas y me acarisiaba, lo mismo que mi perro overo Itacuaitiá cuando le doy unos rebencasos. Más le pegaba y más humilde se hacía ella, hasta que al fin la alsaba, y la acarisiaba, con lo que ella se ponía loca de contenta, lo mismo, ¡esatamente lo mismo que Itacuaitiá!”

(Nota: las faltas de ortografía, específicamente la sustución de las zetas y equis por eses, se permite en la escritura onomatopéyica, para emular mejor un acento o pronunciación.)

Aprovecho las comparaciones que de los humanos con los animales hacia el naturalismo, para explicar una figura retórica, el símil.

“La rubia me salió celosa como tigra recién parida y me traía una vida de perros”

Ésta frase es muy buen ejemplo del símil, que es la comparación directa de un término real y otro imaginario.

“Celosa” es el término real, “como”, el indicador sin falla de la comparación y “tigra recién parida”, es el término alegórico al que se le asemeja.

Otra frase de un escritor naturalista, Baldomero Lillo, que usa un símil:

“…rostro en el que brillaban dos ojos muy abiertos, como de medrosa bestezuela”

“Ojos”, es el término real, y” medrosa bestezuela”, el imaginario, comparados a través del “como”.

Bien, el ejercicio de cuento de la corriente naturalista llevado a cabo a través de twitter, será el siguiente:

-Buscar, un personaje(s) común(es) como protagonista de la historia.

-Tal (es) personaje(s) cometerá(n) un acto bestial (a elección del escritor, cual).

-Describir su entorno social, bajo la filosofía determinista de que las insuficiencias de la sociedad son las culpables.

-Mantener la objetividad y distancia del relato, sin emitir juicios.

-Usar la figura retórica del símil.

-E incluir una frase en algún momento de la historia, que en este caso es con la que concluye la película Santa, basada en el libro naturalista de Gamboa, cuando, tras su muerte, su único amigo y enamorado secreto, reza por su alma: “ruega, señora, por nosotros los pecadores”.

Cabe anotar que el Naturalismo era una corriente atea, sin embargo, recuerden que no juzgaban las creencias religiosas, sólo las describían como cualquier otro fenómeno social.

Un par de cuentos, para ilustrar lo dicho aquí.

El primer cuento es de Horacio Quiroga, uno de los exponentes del naturalismo que se dedicó al cuento, no sólo a la novela, en este caso, como el cuento es un medio más breve y hay que exponer el punto rápidamente, mezcló un elemento fantástico para subrayar el hecho de que los hombres pueden resultar más salvajes que las fieras de una selva. Este cuento plantea esta teoría explícitamente.

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/quiroga/darien.htm

Y el cuento siguiente, es de Javier de Viana, que sustenta la misma teoría de la bestialidad humana, pero implícitamente. No acusa al protagonista, sólo lo deja contar las abominaciones en su historia. Acompañado de un análisis excelente de ese cuento, algo largo, pero muy completo para quien desee aprender más del Naturalismo.

http://t.co/EgaKK6JR

http://t.co/r1dOpjbl

Los resultados prácticos, es decir los cuentos naturalistas, escritos por los tuiteros participantes, podrán ser leídos en tiempo real el miércoles 8 de agosto de 2012 bajo el HT #10alas10.

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